Hierbiado

El Jhony no era lo que se dice un tipo afortunado. Tenía un Edipo no resuelto con su santa madre, que dios la tenga en su santa gloria, que lo había llevado a la ruina. Es que a la vieja le gustaba la timba. Moneda que tenía, moneda que la apostaba a los burros. Nunca... Seguir leyendo →

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Para el hambre no hay pan duro

Desde chiquito Serafín fue esquelético de flaco, por eso es que los chicos de la cuadra le decían “esqueletor”. Él se había acostumbrado, pero cada vez que llegaba el verano y con los chicos se iban al canal a remojarse un poco las patas, no podía evitar sentir un dejo de vergüenza por como se... Seguir leyendo →

Durmiendo con el enemigo

Emilia cuidaba su jardín de geranios con tal alborozada dedicación que compararlo con el Edén sería una falta de respeto. Regaba, fregaba y hasta trasplantaba. Pero nunca cortaba yuyos rastreros… “Qué raro que no haya ni uno, no?” Es que la jardinerita no sabía que perdida en su pequeño paraíso floral tenía una Venus Atrapamoscas,... Seguir leyendo →

Desmembranzas

Cuentan los que saben que era un tipo alegre, despistado y con tendencia a deberle a cada santo una vela, hecho que no lo acobardaba a la hora de salir de juerga por las tabernas de la zona de influencia de la capital. Porque no solo era el alma de la fiesta, sino que además... Seguir leyendo →

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