Crueles indicios de que ya no me cocino en un hervor


– Prefiero la labor terapia como esparcimiento. Entre salir el sábado a la noche de juerga y levantarme el domingo a la mañana a arreglar el jardín, elijo regar las plantas.

– Si llego a un restaurant y hay una joven pareja con niños pequeños que lloran, gritan y destruyen todo a su paso y sus padres resultan inmutables, me las tomo.

– Elijo la tranquilidad al bullicio. Prefiero pasarme unos días en San Marcos Sierras a chocarme continuamente con la gente que sale hasta por abajo de las piedras en Carlos Paz.

– Cuando estoy mucho tiempo sentada en el piso como indio, me cuesta un perú levantarme de lo que me duele la cintura.

– Me preocupa lo que ven nuestros pre-adolescentes, como escenas cuasi sexuales en programas para esa franja etaria (Casi Ángeles por ejemplo) y tampoco me parece gracioso que la gente juegue a pegarse (Como en Jackass)

– Prefiero ir a ver a Dolina o a Les Luthiers que ir a un recital de la Bersuit.

Y cuando pienso en que las cosas que marcaron mi infancia pasaron hace más de 20 años me agarra una depresión… Qué lo tiró, los años no vienen solos.


Balance


Se acabó el 2010, y aunque escribí menos que en el 2009, no es que no me haya pasado nada, ni que haya sido peor que el anterior. Al contrario, fue un excelente año lleno de cambios, y es por eso que quiero compartirlos con ustedes.

– Así como en el 2008 fue el blog, en el 2009 fue el facebook, en el 2010 me envicié con el twitter. Se los recomiendo

– En abril dejé de fumar. Así sin más y definitivamente. Sin engordar y sin una sola recaída.

– En junio me mudé con mi amado, dejando mi provincia con todo lo que eso significa: familia sanguínea, amigos y trabajo. Igual voy de visita una o dos veces al mes a mi docta natal.

– En septiembre finalmente me teñí de rubia, como podrán observar en la fotito de perfil, y me quedó divino. Ya no creo que vuelva a mis renegridos rulos, este cabellera larga,lacia y rubia es la que más me identifica.

– En octubre conocí el mar, y como mi maridovio es tan perfeccionista me llevó al Caribe de “luna de miel” aprovechando para comprometernos anillo mediante y todo

Espero que el 2011 sea tan o más maravilloso que este que se acaba de ir. Y no se olviden que: “Siempre que llovió, paró”


Ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot


¡Quién me ha visto y quién me ve!
En los últimos meses mi vida ha cambiado tanto que muchos dicen que ya no soy la que solía ser:

• Me mudé de provincia: ahora vivo en San Juan con mi amado maridovio.

• Tengo trabajo free lance que hago desde casa, muy relajada y manejando mis tiempos.

• Cocino y para sorpresa de todos los que no daban un mango, me sale muy bien. Y hasta postres y tortas hago.

• Hace 6 meses que no fumo, y no hice ningún tratamiento de parches, chicles ni pastillas, solo fue por pura fuerza de voluntad y lo mejor fue que no engordé nada.

• Íntimamente relacionado con el punto anterior: Voy al gimnasio religiosamente.

• Me teñí de rubio y después de 4 horas de peluquería me quedo DI – VI – NO.

• Tomo te verde, de hierbas naturales, frutilla, durazno, etc.

• Tengo una señora que me ayuda con los quehaceres del hogar.

En fin, desde que estoy concubinada una de las pocas cosas que no han cambiado en mi vida es el estado civil.


Un tropezón no es caída


Ya no les puedo seguir mintiendo, después de tantos años juntos, creo que ha llegado el momento de sacarme la careta ante ustedes y confesarles que si hay algo que me ha caracterizado es que de bien que voy caminando, me doblo el tobillo o me caigo, o las dos cosas: una como consecuencia de la otra, claro está no.
Muchos lo atribuyen a que quizás el astigmatismo oblicuo biolateral que tengo provoca que no pueda medir las distancias correctamente.
Otros sostienen que capaz que debería hacerme ver del oído interno porque tal vez tenga algo que me está afectando el equilibrio.
Los menos sostienen que como ya tengo 15 esguinces en cada tobillo (y no estoy exagerando eh!) una fractura y una dislocación de hueso, los ligamentos están como hechos chicles, por eso con el solo hecho de pisar una baldosa floja se me dobla el pie.
Para serles sincera, yo creo que es una mezcla de todo y mucho de atolondrada también. Porque gente linda no sufro grandes accidentes, ya que ante todo soy cobarde, vaga, tengo vértigo y soy ojota para los deportes.
Es más bien como que no puedo controlar mi cuerpo, se imaginan que a esta altura de mi vida ya me pasa de vieja chota, porque en la adolescencia podía ser que fuera hasta que me acostumbrara al estirón que pegó mi cuerpo (que te digo que tampoco fue “El Señor Estirón” y que lo tuve a los 14 y ahí me quedé)
Y no es que nada más me pasa que voy caminando por la calle y de repente desaparezco del lado de mi acompañante, adentrándome en las fauces de algún pozo o huequito, sino que además tengo manos de manteca, todo lo que toco se rompe, y no es porque tenga una fuerza descomunal que no sé controlar y que por lo tanto se me estallan las cosas en las manos al apretarlas, simplemente se me caen o las golpeo con otros objetos contundentes y se rompen, así sin más, y sin que yo me dé cuenta que están en peligro.
Tengo como una especie de dislexia corporal.
El tema no es solo el peligro que corren mis huesos y articulaciones, sino también los papelonazos que protagonizo al caer en lugares insospechados y ante la mirada estupefacta de los presentes, que no pueden acreditar que me haya pegado semejante golpazo de una manera tan tonta y no saben si estallar en carcajada o llamar a una ambulancia. Como será que mi hermana la menor, siempre me dice que cuando me caiga delante de mucha gente, me haga la desmayada, y cuando me levante del piso derrame lagrimas de dolor, para que por lo menos no se rían en mi cara.
Menos mal que ahora tengo a mi lado un hombre que me sostiene fuerte al caminar, que si me caigo va corriendo a comprar antiinflamatorios y a ponerme hielo, y que como no le importa lo material me perdona si se me rompen las cosas.


Señales de vida


Mi querida gente linda, hace demasiado que los tengo abandonados y aunque reconozco que es un desatino grande como una casa tenerlos tan desantendidos, sinceramente no me estoy haciendo tiempo para escribirles.
Es que las cosas por acá, si bien estan bien (valga la redundancia) estan un poco complicadas. Se que el significado de esta frase es contradictorio, pero no es nada nuevo para aquel que me conoce.
Por lo pronto solo les escribo para que sepan que estoy vivita y coleando (o cul… que gracias a Dios y a todos los Santos Evangelios, es lo mismo para está humilde servidora de la patria) solo que no estoy teniendo mucho tiempo para producir algo como la gente y no como para la revista Gente (Siempre este humor tan exultante e inteligente que me caracteriza)
Les mando un beso grande y que no se corte che…

PD: A modo de adelanto les cuento que hace un mes y medio que no fumo y que en brevisimo tiempo me estoy mudando de provincia.
En fin, cuando tenga un ratito nos sentamos y charlamos bien.